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miércoles, 29 de abril de 2015

VEINTE APELLIDOS CATALANES



(Foto: Fernando Redondo)
http://www.lanuevacronica.com/veinticinco-apellidos-catalanes
Catalonia is not Spain. He aquí la diferencia: el 87,2 de los catalanes tiene apellidos que no proceden de Cataluña. Los 25 primeros apellidos más comunes en Cataluña son los mismos que en el resto del ‘Estado Español’. Da igual que hablemos de Gerona o de Tortosa. En el último censo publicado en 2015 hay 170.614 catalanes cuyo primer apellido es García, el segundo más común es Martínez, con 119.026, le sigue López con 114.235, Sánchez con 102.896 y Rodríguez, el quinto, con 99.982. Así hasta 25. Vila, el primero de origen catalán, lo tienen 18.021 personas y ocupa el puesto 26. El apellido Pujol aparece en el 54, con 11.178 personas. Ferrusola apenas lo tienen 118 personas. Junqueras y Maragall no figuran entre los 5.000 primeros. 

Los pata negra, de pura enjundia y médula catalana, son, por tanto, una minoría. No debe extrañarnos que el catalán no sea hoy la lengua más hablada en Cataluña, sino el español, y eso a pesar de la inmersión lingüística (¿el niño que no habla en catalán se ahoga?), las multas por no rotular en catalán, la propaganda y presión asfixiante, etc. ¿Cuál es la diferencia con el resto de España? Que esa minoría, esa reserva étnico-genealógica, ocupa todo el poder en Cataluña. Los representantes políticos, los medios de comunicación, los dueños de empresas, las instituciones, los espacios culturales, administrativos y de control social, todos están dirigidos y dominados por esa minoría de alcurnia y fidelidad estrictamente catalana. Repasen la lista de los apellidos que figuran al mando de estos organismos. Si se topan con algún apellido ‘impuro’, verán que su nombre está ostentosamente catalanizado: Jorge será Jordi, Manuel Manel, Luis Lluís, etc.


Conclusión: la mayoría de la sociedad catalana, la de los 25 apellidos, no está representada ni presente en los espacios de poder. No hace falta acudir a otros criterios para comprobar que Cataluña está dominada hoy por una minoría que, para afianzarse y autoprotegerse, se ha vuelto independentista. 

No hay mezcla más peligrosa que la creencia en la singularidad racial (este es el fondo de toda endogamia genealógica), con el poder económico y político. Que la mayoría de catalanes (tengan el apellido que tengan) se dejen dominar y someter a los intereses de esa minoría, eso es lo verdaderamente singular de Cataluña.

jueves, 16 de abril de 2015

Y LOS VENCEJOS ¿DÓ SE FUERON?

(Foto: S. Trancón)

Desaparecen, están a punto de desaparecer.

Hace varios lustros, cuando yo era Delegado de Cultura en León, se inició un encuentro poético al que los participantes (quizás José Antonio Llamas, no sé) le dieron el nombre de “Poesía para vencejos”. ¡Buenos tiempos para la lírica, cuando todavía acudían a su cita los vencejos! Hoy la poesía ha perdido hasta su alada audiencia. Pocas noticias más trágicas. ¿Dó se han ido?

Pero no sólo los vencejos: golondrinas, ruiseñores, tórtolas, alondras, lavanderas, trigueros, abubillas, cuclillos... ¡y los pardales! Sí, esta guerra silenciosa está diezmando también el ejército de gorriones. En diez años quedarán menos que linces. Más de 120 millones de aves han desaparecido en Europa los últimos 20 años.

La naturaleza que conocimos, en la que nacimos y crecimos, con la que tomamos conciencia de lo que somos, ha desaparecido. No es un vaticinio, es un hecho que ahoga la respiración. No oiremos al cuco en primavera, ni el chiar agudo de los vencejos, ni a la alondra en los trigales, ni al ruiseñor entre los alisos... Perderán sentido los versos de Bécquer y la oda de John Keats necesitará ilustraciones para entenderla. Cuando me muera, no podré soñar con Juan Ramón que seguirán los pájaros cantando...

La catástrofe se agudizó en tiempos de Zapatero, Rajoy ha rematado la faena y pronto dejaremos de hablar de crisis ornitológica, porque muerto el pájaro se acabó la crisis. Pesticidas, herbicidas, fungicidas, transgénicos, radiaciones electromagnéticas, calentamiento global, cambio en el ritmo de las estaciones, la contaminación del agua y el aire... No hay insectos, ni mariposas por el aire ni merucas en los tapines, y los que sobreviven a la aniquilación pestífera, son tóxicos. Envenenados, envenenan. La tierra se ha vuelto tan aséptica como un quirófano. África, refugio invernal de estos emigrantes subsaharianos, se degrada a grandes zancadas. Hasta los arquitectos merluzos les tapan el hueco de los aleros, la sombrilla de las tejas. Ni tienen qué comer ni dónde anidar para incubar.

Estas prodigiosas aves son capaces de casi todo. Pueden vivir un año entero en el aire sin posarse, recorrer 800 kilómetros al día y alcanzar los 200 km a la hora. Vuelan con el pico abierto, beben las gotas de la lluvia y pueden almacenar en su buche hasta 1.000 insectos. Duermen sobre corrientes cálidas de aire como en un colchón de plumas. Copulan en las nubes, se emparejan para toda la vida y vuelven cada abril al mismo nido, no se pierden por las autopistas del cielo. Lo que todavía no han aprendido es a incubar los huevos en el aire.

Votaré al partido que lleve en su programa la defensa de los vencejos. No palabras, sino un proyecto serio de salvación nacional. Si son incapaces de proteger a los pájaros, ¡cómo van a sacar del hoyo a los parados!
http://www.lanuevacronica.com/y-los-vencejos-do-se-fueron

miércoles, 1 de abril de 2015

¿ALEMANIA O FRANCIA?

(Foto: Fernando Redondo)

La imagen de los Alpes convertidos en una escombrera de restos humanos es algo que mete el miedo en los tuétanos. Necesitamos saber por qué alguien puede cometer un acto tan atroz. Si no lo sabemos nunca podremos evitarlo.

En primer lugar hay que aceptar que se trata de un acto cometido por un ser humano. Como con los crímenes más horribles de la historia tendemos a despojar a sus autores de la condición humana. Es una forma de protegernos. Otra cosa es reconocer que dentro de nuestra mente y nuestro cuerpo se aloja la posibilidad de la crueldad, la barbarie y mal en sí mismo. Que, precisamente porque somos frágiles, egoístas, inestables y agresivos, necesitamos aprender a conocernos y controlarnos, a estimular la empatía, el respeto y la aceptación de la frustración.

La sociedad no es algo “natural” o que surja por generación espontánea. Necesitamos la educación. Necesitamos el control sanitario, la justicia social, las normas. Necesitamos equilibrio emocional. Necesitamos un trabajo digno. Necesitamos cumplir obligaciones y que se respeten nuestros derechos. Necesitamos información y explicaciones.

La democracia trata de afirmar todo esto y asentar las relaciones humanas sobre una base racional, uniendo libertad y control. Un acto tan espantoso como el del avión de Germanwings pone a prueba el sistema democrático en su conjunto. Salen a la luz las deficiencias y los errores. Hemos visto actuar a dos modelos: Alemania y Francia.

Francia ha demostrado ser un Estado más eficaz, más libre y respetuoso de la verdad que Alemania. Esto pone en entredicho tópicos y prejuicios. Alemania no es ningún ejemplo de eficacia e información. Todo lo referente a la formación y el control del copiloto autor de la masacre pone los pelos de punta. El funcionamiento de una compañía como Lufthansa revela hasta dónde puede degenerar el capitalismo depredador. Hemos comprobado que Alemania es una sociedad engañosamente admirada.

Es llamativo que las autoridades alemanas, los medios de comunicación alemanes y su emblemática compañía aérea se amparen en el oscurantismo y la desinformación para eludir responsabilidades. Nos recuerdan a Trillo cuando lo del Yak-42. Todo lo contrario del comportamiento del fiscal francés. Habla un fiscal independiente, no un ministro, ni un burócrata, ni un experto.

Así que en este asunto, entre gabachos y tudescos, nos quedamos con los franceses. Hasta los norteamericanos salen mejor en la comparación. Allí no dejan a un piloto solo en la cabina, y menos si tiene menos de 1.500 horas de vuelo.


Lo dicho, si tenemos que elegir, nos quedamos con Francia y su modelo de Estado. También podíamos imitarlos en otro asunto. ¿Se acuerdan del movimiento independentista corso? ¿Y lo que acaban de hacer con los independentistas de la “Cataluña Norte”?