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lunes, 7 de julio de 2008

PARA ESCRIBIR FICCIÓN

(Foto: S. Trancón)



Últimamente me piden consejos literarios para escribir ficción. Lo importante, suelo contestar, es que uno descubra sus limitaciones o defectos, para corregirlos, al mismo tiempo que sus capacidades, para potenciarlas. No se trata tanto de ser original ni de imitar a nadie, como de escribir del mejor modo que uno pueda. Y siempre puede uno escribir mejor.

Hay quien no es capaz de introducir ni manejar los verbos, con lo que la ficción se paraliza; otros son incapaces de sustantivar y adjetivar el espacio y los objetos, con lo que el lector no puede ver ni situar la acción. Hay quien no es capaz de imaginar un mundo distinto al de todos los días, y otros se entregan a fantasías inverosímiles, sin orden ni sentido.

Hay tres reglas sencillas de la ficción que yo siempre tengo en cuenta: consistencia, verosimilitud, sentido.

La consistencia nace de la cohesión (la conexión gramatical y sintáctica a través de conectores adecuados) y la coherencia (la conexión semántica de los enunciados, párrafos y partes, mediante un orden, una dosificación y una continuidad adecuadas).

La verosimilitud no tiene que ver con las posibilidades del mundo real, sino con las posibilidades del mundo de ficción construido, lo internamente creíble, la aceptación que los hechos y el orden de los hechos suscita en el lector.

El sentido tiene que ver con la idea que sostiene la ficción, el porqué, el para qué, la sorpresa, el interés que despierta, basado en que se nos transmite algo estimulante y nuevo, algo que transforma nuestra manera de sentir y pensar.

Así que uno puede empezar siendo su propio crítico y preguntarse si la ficción que ha escrito:
¿Es consistente?
¿Es verosímil?
¿Tiene algún sentido?

Otro asunto básico para mí es la fluidez, que tiene que ver con el ritmo articulatorio, la respiración, la sonoridad, el oído y la voz. O sea, el cuerpo.

Y aclaro, para acabar, que por ficción entiendo el relato, el cuento, la novela y el teatro; no la poesía, que no es un género de ficción y nada tiene que ver con la verosimilitud, sino con la verdad.
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