(Foto: Carlos Guzmán. Palomar. Valderas)
martes, 6 de marzo de 2012
CRIPTOJUDAÍSMO E INQUISICIÓN (3)
(Foto: Carlos Guzmán. Palomar. Valderas)
sábado, 3 de marzo de 2012
CRIPTOJUDAÍSMO E INQUISICIÓN (2)
martes, 28 de febrero de 2012
CRIPTOJUDAÍSMO E INQUISICIÓN (1)
lunes, 20 de febrero de 2012
domingo, 19 de febrero de 2012
OJOS, MANOS Y CEREBRO
(Foto: S. Trancón)
viernes, 10 de febrero de 2012
YO NO QUERÍA HABLAR SOBRE TÀPIES
Tampoco quería hablar del desmantelamiento del Estado, del Estado tal y como hasta ahora lo hemos conocido, o sea, como garante de unos derechos logrados después de más de un siglo de luchas, pactos y sacrificios colectivos: condiciones laborales, educación, sanidad, pensiones y servicios públicos básicos sostenidos con el dinero de todos.
Tampoco quería hablar sobre la crisis, sus mentiras, sus artífices y beneficiados, la constante y vomitiva propaganda destinada a difundir el miedo, a propagar el pánico para volvernos más sumisos, todavía más… Tampoco quería yo hablar del Gobierno, al que un 30% votó para que “hiciera las cosas como Dios manda” y “nos sacara de la crisis y acabara con el paro”, y cuyas primeras medidas no han hecho más que aumentar vertiginosamente el número de parados y desprotegidos… ¡Para acabar con el paro, no hay nada mejor que aumentar el número de parados… hasta que no quede ni un parado más! ¡Despido libre y gratuito!.. Por no hablar del parón de las energías renovables o volver a ofrecer la costa a los “emprendedores” del ladrillo para que destruyan lo poco que queda de nuestro patrimonio natural…
No, yo no quería hablar de todo esto, no quería envenenarme la sangre con el recuento de todos los males y amenazas que nos rodean, toda esa basura abrumadora de la que machaconamente nos hablan cada día los políticos, los banqueros, los jueces, los tertulianos, los sindicalistas, los periodistas de todo tipo y pelaje… Yo no quería hablar de todo esto porque creo que hoy es imprescindible, para salvaguardar el equilibrio mental, no caer en la trampa de la tensión, la ansiedad, la provocación, los insultos a la razón y a la verdad y el desprecio a un mínimo sentido de la justicia, ese tsunami de confusión y mentira que se propaga cada día por todos los rincones del planeta. Salvaguardar un espacio íntimo e interior insobornable al pesimismo, guardar todas nuestras energías, no para alimentar la cólera o la rabia, a la que apenas podemos dar salida porque los cauces políticos por los que debiera canalizarse están cada día más obstruidos, más encenagados y dominados por la presión de los poderosos; no despilfarrar nuestra energía en alimentar la desesperación sino enfocarla siempre en algo positivo, creativo, dinamizador de la conciencia, la serenidad y la alegría, a la que no debemos renuncia por nada del mundo…
Yo no quería hablar de nada de esto, y tampoco quería hablar de Tàpies, ese señor tan pedante y santurrón al que, ¡oh sospechosa unanimidad!, todos los medios y medias, de derecha y de izquierda, del centro y de la Patagonia, del Moma al Reina Sofía, consideran el último genio de la pintura… De Tàpies, ese pintor de brocha gruesa al que el Rey otorgó un Marquesado, tan catalán y tan de izquierdas, pero que pintaba a dos manos como lo hace un niño en ese estadio que llamó Freud “fase anal”, fascinado por eso que sale del santuario de su cuerpo… ¡Y qué terrible escuela de imitadores ha dejado! ¡Aduladores en vida, mercachifles astutos y cabezas ovinas que van a admirar la maravilla artística (¿?) de alguien que sería incapaz de pintar un grafiti! No, no quería hablar de esa otra gran mentira, la del mal llamado “arte moderno”, cuyo mayor mérito ha sido hacer todo lo posible por destruir la pintura.
No, yo no quería escribir lo que he escrito, pero me ha salido así, contra mi propósito y voluntad. Algunos dirán que he dado rienda suelta a mi vena izquierdista y anarquista, pero no, nada de eso. De lo que hablo, contra lo que me rebelo es contra el engaño, la impostura, la mentira, la humillación y la desesperación. Y esto, si bien se mira, no es de izquierdas ni de derechas, sino de izquierdas y de derechas. O debiera serlo, y por igual. Incluso, si bien se mira, todo este discurso, un tanto abrupto y sarcástico, es más bien conservador y de derechas. Pero claro, de una derecha que no existe, que no ha existido nunca. ¿Y de izquierdas? Algo hubo, ¡pero vaya usted a saber por qué cerros de Úbeda se ha despeñado!
ALGUNOS JUICIOS, DITIRAMBOS Y TONTERÍAS QUE SOBRE LA OBRA DE TÀPIES HAN ESCRITO ESTOS DÍAS ALGUNAS DE LAS CABEZAS MÁS PENSANTES DE NUESTRO PAÍS, INCLUIDA LA DE RAJOY
"Pintor de elocuentes paredes que silenciosamente hablan a la imaginación".
"Alentador concreto de la voluntad de ser de Catalunya para el que despachaba visados de futuro, en valiente e impactante cartelismo"
"Uno de los grandes maestros vanguardistas del siglo XX y referente indiscutible del arte contemporáneo mundial"
“Su emblemática escultura Núvol i cadira (Nube y silla), que se eleva hacia el cielo como una voluta de genio deshaciéndose en la inmensidad del oscuro universo”.
"Está pintado, escrito, raspado... está la hebilla de un cinturón, papeles clavados con chinchetas y luego rotos y pintados encima"...
"Tàpies provocó una revolución en provecho de la belleza, con materiales pobres -tierra y arena, desechos y alquitrán-, para restituirles la dignidad que habían perdido".
"Genio eterno de la materia, a Tàpies se le recordará sobre todo por ser el artista de lo matérico. Por la densidad de sus pinturas. Por el gesto. Por la caligrafía. Y los signos (las cruces, las T, las A, las flechas...)".
(Algunos "Tapioles", como díría Boadella)
lunes, 30 de enero de 2012
DEGRADACIÓN CULTURAL Y PERVERSIÓN POLÍTICA

Hay tantas malas noticias alrededor que, para no sucumbir, necesita uno olvidar gran parte de lo que oye y ve cada día en los periódicos, la radio y la televisión. De vez en cuando, sin embargo, necesita uno desahogarse y expresar en público lo que ya su estómago no es capaz de digerir. Me ha pasado al leer el manuscrito del acta de votación del jurado popular que ha decidido lavarle las manos (o lo que sea) a Francisco Camps. Bastaría este documento para que, si hubiera un mínimo sentido común en la vida pública española, quedara inmediatamente invalidado el veredicto que ha elaborado este mal llamado tribunal.
De entrada, esto del jurado popular me parece una cosa muy rara. Se supone que el ejercicio de la justicia exige una serie de conocimientos y responsabilidades sometidas a un control social. ¿Qué ventajas tiene este procedimiento, que se aplica, no sé por qué, sólo en unos casos? Que cualquier ciudadano pueda ser elegido a voleo para ejercer esa responsabilidad, es algo que no entiendo en qué principio democrático se pueda fundamentar. Además, los abogados defensores pueden rechazar a los elegidos hasta lograr un jurado más o menos ad hoc, cual sucedió en este caso. Sentencias como ésta deberían bastar para acabar con semejante ocurrencia jurídica que, como se ve, no es ninguna garantía frente a los abusos y mangoneos de la justicia oficial.
Pero vayamos al manuscrito, o sea, a esa copia manual que el jurado emite para dictar su veredicto. El nivel de conocimientos y destrezas lingüísticas que el texto revela haría que sus autores (todo el jurado, pues se supone que lo debieron leer todos antes de firmarlo) no pudieran aprobar la asignatura de Lengua de segundo de la ESO. Lo que evidenciaría un problema de retraso a los catorce años, a la edad adulta indica un nivel de analfabetismo incapacitante para cualquier tarea mínima de razonamiento y reflexión, como es el caso de juzgar hechos delictivos.
No exagero. He aquí alguna de las faltas de ortografía, a las que hay que añadir la ausencia total de tildes (más de treinta) y una sintaxis zarrapastrosa (“durante la elaboración no han ocurrido ningún tipo de incidencias”): “a deliberado”, “hallan pagado”, “faborable”, “desfaborable”, “tubiera”, “atribullen”, “jose tomas”…
Comprobando el nivel de perversión política, moral y cultural que todo esto revela acaba uno por entender otras cosas, como el empeño en degradar la enseñanza pública o denigrar a los funcionarios. ¿Hasta dónde? ¿Hasta cuándo?
martes, 24 de enero de 2012
EL CUADRO PERDIDO DE DAN KOFLER

Aquí tienes un cuadro perdido de Dan Kofler. Lo pintó en 1974 y forma parte de un tríptico titulado “La mujer y su destino”. Dan Kofler no sabía nada de este cuadro desde la fecha en que lo pintó. Esta mañana se acaba de enterar de que sale a subasta en una importante galería de arte alemana. Ha recuperado, al menos, su fotografía. Ya lo daba por perdido y ha sentido una gran emoción al poder contemplarlo de nuevo.
Me cuenta cómo ha dado con él. Se levantó esta mañana con la imagen de las ondas concéntricas que propaga el agua al caer una piedra sobre su superficie. ¿Por qué son redondas y se propagan sin perder su forma? Es el encuentro de lo sólido con lo líquido, la materia en dos estados diferentes, dos materias que se unen. Son redondas porque la unión es perfecta, en todos los puntos de contacto la fuerza es la misma. Es una imagen del encuentro equilibrado, en el que un cuerpo se hunde en otro, provocando en él una vibración armónica que se amplía y propaga de forma muy bella.
Bien, pues estaba pensando en estas cosas y de pronto se le ocurrió teclear su nombre en Google y en la primera entrada aparece la noticia de la subasta de este cuadro… Como puede observar el lector, todo el cuadro está atravesado por ondas y olas concéntricas…
Sí, estamos sumergidos en el misterio, y no sabemos cómo a veces se producen estas asociaciones, estas conexiones energéticas. Dan Kofler tiene ese don, esa capacidad para ser testigo y protagonista de estos extraños sucesos para los que no encontramos todavía una explicación racional. En el libro de sus Memorias que he escrito aparecen muchas de estas inexplicables experiencias.
Yo también me alegro mucho de poder ver este cuadro perdido. Podríamos hablar de surrealismo, pero aquí hay algo que va mucho más allá de lo que los surrealistas descubrieron e intentaron dominar, con escaso éxito, en general. Hay una entrada en el mundo de los sueños y el inconsciente, pero con control, sin automatismo, porque todo responde a una voluntad de composición, de búsqueda de orden y sentido. En este cuadro aparecen inquietantes visiones anticipadas que el autor tuvo de lo que le sucedería muchos años después. No me voy a detener en descifrarlas, pero todo el cuadro en sí mismo encierra su propio misterio, al que se une ahora el de su pérdida y su milagroso hallazgo.
lunes, 16 de enero de 2012
LA PINTURA CUÁNTICA DE DAN KOFLER




lunes, 9 de enero de 2012
CARTELES, VIÑETAS Y PANCARTAS
miércoles, 4 de enero de 2012
SER Y ESTAR
(Foto: A. Trancón)Una de las creaciones lingüísticas más importantes de la lengua española es la distinción entre “ser” y “estar”, tan difícil de explicar a un extranjero. El ser expresa la esencia permanente de algo o de alguien; el estar, una modalidad, estado o apariencia de ser. Las relaciones entre estas dos formas de ver y definir el mundo pueden llegar a ser tan complejas y sutiles que resulta imposible definirlas de antemano. El hablante, en cada caso, puede crear su propio matiz o transmitir su particular visión de la realidad conjugando estos dos verbos, que se oponen y complementan.
Me interesa hoy destacar la importancia del ser frente al estar (en otras ocasiones he hecho lo contrario), centrar la atención en nuestra verdadera naturaleza para no dejarnos absorber por el aturdimiento de los hechos y situaciones de la vida cotidiana, que hoy amenazan con agotar todas nuestras energías. Pensar en nuestro verdadero ser, oculto y borrado por la presión de los acontecimientos y la constante manipulación informativa, que nos lleva de la indignación al abatimiento, de la indefensión a la desesperación. Podría resumirlo diciendo que, ante tantas agresiones externas, la mejor resistencia es incrementar la conciencia de ser.
Porque todo nace del ser, no al revés. En el ser está contenido todo. Del ser brota todo lo que haces. Todo lo que haces refleja el ser que eres. No te preocupes por hacer, por alcanzar. Ocúpate sólo y céntrate en ser.
No hay que hacer para llegar a ser. Ya eres todo lo que puedes llegar a ser. No pienses en que vas a ser. Piensa en que eres, porque eres mucho más de lo que crees ser.
El ser es la base de todo. El estar nace del ser. El estar bien, el estar activo, el estar atento, depende del ser. Si eres, estás. El ser es ahora siempre. El ser es sólo aquí y ahora. No voy a ser, sino soy. Si no soy, nunca seré.
Lo que sientes nace de lo que eres. Siente como eres. Siéntete como eres. Si en el centro de tu ser decides ser algo, todo acabará reflejando eso que has decidido ser. El ser nace del intento, del propósito de ser.
En el centro de ti mismo no hay un yo, sólo está el ser, una energía concentrada que viene del infinito y que está conectada con el infinito. Centrarte en el ser es alinear tu atención y tu conciencia con la energía del infinito que está contenida en el centro de tu ser. Retorna a tu ser, alinéate con tu propia energía. Identifícate con tu ser, no con tu yo. Tu ser es real, tu yo, una ilusión.
La vida nace del ser y en el ser no existe el fracaso. No tienes que ser, ya eres. Sé el que eres. Deja que el ser que eres se manifieste. Acepta ser todo lo que eres. Intenta ser todo lo que eres. Que entre tu ser y tu mente no haya contradicción.
lunes, 26 de diciembre de 2011
ENTREVISTA EN TELEMADRID
jueves, 22 de diciembre de 2011
LA TERCERA REALIDAD
(Foto: P. Rodríguez. Casa de Campo, Madrid)Es evidente que me gustan las estructuras basadas en el número tres, el número cabalístico por excelencia: síntesis de contrarios, triángulo equilátero, trinidad, equilibrio dinámico…
La Literatura 1, para entendernos, es aquella que construye un mundo lo más cercano al mundo de la vida cotidiana, a lo que solemos llamar realidad. Cabe dentro de esta primera clasificación la literatura realista, de testimonio, de compromiso, de denuncia, objetiva, periodística, de investigación. Su mayor valor es mostrarnos o darnos a conocer una realidad desconocida que nos interesa o concierne. Nace de la observación y la acumulación de datos. Se juzga ante todo por su contenido de verdad y la capacidad de recrearla y transmitirla.
La Literatura 2 se desentiende más o menos de la realidad cotidiana, objetiva e histórica y trata de construir un mundo mental autónomo. Nace de la imaginación y la fantasía. Se juzga por su verosimilitud y su capacidad de seducción y transmisión de un mundo de ficción emocionalmente atractivo. Dentro de esta clasificación podríamos situar a la literatura fantástica, de evasión, de aventuras, de ciencia ficción, etc.
Naturalmente, estas dos literaturas se pueden mezclar en grados y proporciones distintas, como es caso de la llamada novela histórica o la novela negra.
La modalidad que llamo Literatura 3 es algo distinto, pues pretende construir una realidad ontológicamente nueva o distinta. Es una literatura que no se limita a imitar o reproducir la realidad observable o cotidiana, pero tampoco trata de inventar una realidad puramente ficticia, más o menos imaginaria o irreal. Su objetivo no es el transmitir ninguna verdad objetiva, pero tampoco el sumergirnos en un mundo de fantasía y evasión. Crea mundos verosímiles y verdaderos a la vez, pero exige al lector despegarse por igual de la realidad y de la fantasía para comprender la verdad que encierra. No encuentro mejor manera de explicarlo que acudiendo al Quijote, a la realidad literaria nueva que esta obra crea y desvela.
Don Quijote y Sancho, ¿en qué realidad viven? No simplemente en un mundo de ficción, como les ocurre a los personajes de las novelas de caballerías o de aventuras. Tampoco en el de la realidad más o menos objetiva de los personajes de la novela picaresca, que entonces se inventa. No viven ni en la realidad literaria 1 (novela realista), ni en la realidad literaria 2 (novela imaginaria), sino en lo que Luis Rosales llama tercera realidad. Se comportan como personajes reales, conscientes y dueños de sí mismos. Pueden estar dentro y fuera de la ficción; saben que se ha escrito un libro sobre ellos, que su vida corre de boca en boca gracias a sus lectores. La publicación del libro es un hecho real y reales son sus lectores, ¿cómo no van a serlo ellos?
Gracias al libro toman conciencia de sí mismos; tanto es así que pueden obrar en consecuencia y cambiar el rumbo de sus correrías (no irán a Zaragoza, sino a Barcelona) para demostrar a Álvaro Tarfe –un personaje del libro “apócrifo” de Avellaneda– que el don Quijote de ese libro es un “don Quijote fantástico”, usurpador de su nombre y pensamientos, no el verdadero. Así debe declararlo Álvaro Tarfe ante el alcalde del lugar para que levante acta.
Cervantes otorga a los personajes una realidad ontológica que salta de la literatura a la realidad extraliteraria. Son personajes que actúan con conciencia propia, por encima del autor. La conciencia, nos viene a decir, es el mayor atributo de la vida, y la vida, o es real, o no es vida. Así que son mucho más que personajes de ficción: son seres que viven en la tercera realidad, una realidad que por un lado es tan real como la de la vida ordinaria o cotidiana, pero también, por otro, mucho más real, atractiva y fascinante que la realidad inventada o puramente imaginaria.
Simplificando, y relacionándolo con mi Teoría de los Tres Mundos, yo diría que la Literatura 1 se centra en el Mundo 1 (el de la materia y la primera percepción de los sentidos); la Literatura 2 en el Mundo 2 de la mente (las construcciones imaginarias del cerebro y el yo); y la Literatura 3 en el Mundo 3 de la conciencia (la percepción no ordinaria, el conocimiento silencioso).
No necesitaré decir que la literatura que más me interesa es aquella que nos ayuda a construir y sostener la TERCERA REALIDAD, la realidad de la conciencia. La que nos hace sentir más reales y presentes, superando los límites de la percepción ordinaria, y liberándonos de la absorción en la realidad puramente virtual de la mente.
domingo, 11 de diciembre de 2011
ELOGIO DEL LIBRO Y FELIZ JANUCÁ
La Navidad cristiana coincide este año con la fiesta judía de Janucá, una fiesta que conmemora la victoria de los macabeos contra los griegos, que habían profanado el Templo de Salomón erigiendo en él un altar en el que se sacrificaban cerdos en honor de Zeus. Los judíos encendieron enseguida una lámpara para purificarlo y, aunque sólo tenía aceite para iluminar durante un día, la janucá (el candelabro) duró encendida durante ocho días más. Coinciden estas fechas con el solsticio de invierno y la recogida de la aceituna (de donde proviene el aceite que se usa en las januquillas), por lo que la conmemoración de la victoria contra los helenos se une a la celebración del comienzo de un nuevo ciclo solar. El encendido de las luminarias durante ocho días, añadiendo una más cada día, es también un símbolo de la victoria del sol frente a la oscuridad del invierno. Es la Fiesta de las Luces.La palabra libro proviene de liber, que es la membrana vegetal que separa la corteza de la madera de un árbol. Tiene que ver con “crecer” o “crecimiento”. Es el mismo origen de la palabra libertad. Ser libre es tener la capacidad de crecer. Y crecer siempre se hace desde dentro, rompiendo lo que nos constriñe o encierra, como lo es la corteza del árbol. Se entenderá por qué he asociado en el título de esta entrada esas dos ideas aparentemente tan dispares: Libro y Janucá.
El libro es libertad y crecimiento, como lo es el sentido de esta fiesta, que celebra el renacer de la luz, la victoria sobre la oscuridad y sobre la dominación que sometía al pueblo de Israel y le impedía ser libre. Israel es, además, el Pueblo del Libro. No sólo en el sentido religioso, sino en otro mucho más esencial: Israel existe y ha existido, ante todo y sobre todo, por su apego al libro, por su amor a la letra escrita, por su pasión por la lectura y la interpretación de lo escrito.
El libro pasó, al extenderse la imprenta, de ser declamado y recitado en voz alta, a ser leído en voz baja y en silencio, a ser medido y meditado en un ejercicio de concentración que obliga a la introspección. Ése es hoy el lugar natural del libro. Por eso sigue siendo tan necesario y si llegara un día en que desapareciera, algo fundamental desaparecería de nuestras vidas: la capacidad de reflexión, de introversión. El desarrollo de la conciencia (cuyo mayor logro es la conciencia de sí) es hoy inseparable del libro y la lectura. (El Quijote es, ante todo, un libro que toma conciencia de sí mismo y trata de comprenderse para comprender así el mundo).
El libro digital no produce los mismos efectos: no logra esa concentración e introspección por la volatilidad física de la letra, puramente visual, no impresa, como lo es la letra del libro. Las zonas cerebrales que se activan no son las mismas. El libro implica a todo el cerebro y a todo el cuerpo (a los sentidos de la vista, del oído y del tacto, no sólo de la vista). Ni nuestro cerebro, ni nuestra conciencia, ni nuestra capacidad reflexiva y crítica se desarrollan por igual en un caso que en otro.
Así que sí, elogio del libro, elogio de la luz, de la libertad y el crecimiento de la conciencia, de la victoria sobre la dominación y la oscuridad, de la lucha contra la ignorancia y el oscurantismo. El día, para los judíos, empieza al oscurecer: es precisamente en ese momento, cuando se va la luz, cuando más necesitamos retirarnos, recogernos, encender las luminarias de una januquilla para poder leer, para ir creciendo desde dentro y en silencio.
¡FELIZ NAVIDAD, JANUCÁ SAMEAJ!
P.D. Regálate estos días un libro. Hazlo, sin embargo, con criterio, aprendiendo a elegir, como lector libre, no inducido por las modas o la propaganda. Te aconsejo uno: Memorias de un judío sefardí. Aunque figure como su autor, no te engañes, yo no soy más que su padrastro; el verdadero autor siempre es el lector, el que se deja iluminar por sus páginas (sus hojas, manifestación de su crecimiento); por la luz que le hace crecer y ser libre. Y precisamente ahora, cuando todo parece más oscuro, es cuando más lo necesitamos.
domingo, 4 de diciembre de 2011
REVISAR A DARWIN
En una entrada anterior (MITOS CIENTÍFICOS: DARWIN, 16 de Septiembre 2011) ya manifesté mis dudas sobre los supuestos básicos de la teoría evolucionista de Darwin. Me pareció muy sospechosa esa idea de la “supervivencia del más fuerte” que fundamentó, entre otras derivas ideológicas y políticas, el colonialismo y el racismo europeo de finales del XIX. Tampoco he entendido nunca muy bien eso de las “mutaciones aleatorias” que, por obra del azar, dan lugar a las nuevas especies. No hace falta ser creacionista para poner en duda la teoría evolutiva darwiniana, convertida hasta ayer mismo en dogma científico. En cuanto una teoría se transforma en ideología y dogma, malo, algo me pone en alerta.
Acaba de morir Lynn Margulis que, con argumentos científicos difícilmente rebatibles, ha dado fundamento a mis sospechas. Su teoría de la simbiogénesis desmantela los supuestos darwinianos. En el origen mismo de la vida encuentra Margulis, no la lucha por la supervivencia como competición y selección del más fuerte, sino cooperación, simbiosis, integración molecular, química y biológica. La labor de las primeras bacterias, fundamento de la vida que hoy conocemos, no deja lugar a dudas sobre este modo de proceder, tal alejado de las premisas darwinianas. La vida, por otra parte, no sólo se adapta al medio, sino que lo modifica y crea las condiciones de la supervivencia.
Al defender a Margulis frente Darwin no quisiera caer en lo que critico: el culto a las teorías científicas que, casi automáticamente, en cuanto se divulgan, se transforman en ideología, o sea, en creencias ciegamente aceptadas. Yo veo una relación clara entre el darwinismo y el triunfo de las ideas burguesas que han fundamentado el capitalismo actual, basado en el supuesto radicalmente falso de que siempre acaban triunfando los más fuertes e inteligentes. Por el contrario, hay otro principio sin el que sería imposible la supervivencia de la especie humana: La cooperación, el altruismo, la empatía, la unión. Evolutivamente esto es un hecho. Sólo la unión física, biológica y emotiva entre dos seres hace posible la transmisión de la vida humana, por ejemplo.
Hoy, en plena crisis inducida por los dueños y manipuladores del dinero, es muy conveniente recordar todo esto. No estamos ante el “sálvese quien pueda”, ante la supervivencia del más fuerte, sino ante el reto de la cooperación, la simbiosis, la integración, la unión y el descubrimiento de las ventajas enormes que supone la “simbiogénesis” frente al azar de las mutaciones sociales y la imposición del más fuerte. Más aún: yo creo que los poderosos son los primeros en darse cuenta de las desventajas de la competencia y la lucha por la supervivencia individual, o sea, el “todos contra todos”. Saben muy bien crear estructuras “simbióticas” cuando les conviene. ¿Qué otra cosa es, si no, la globalización del poder y los mercados? Lo que pasa es que la utilizan para excluir a la mayoría. Se trata de una especie de “simbiogénesis selectiva” que tiene al mantenimiento de la “especie privilegiada” frente a las posibles “mutaciones genéticas” azarosas.
viernes, 25 de noviembre de 2011
MENTIRAS SOBRE LA DEUDA, EL DÉFICIT Y EL DESPILFARRO

Según datos de la BBC:
La deuda de España asciende a 1,9 trillones de euros, lo que equivale a 41.336 euros por habitante. Supone el 67% del PIB. A quien más le debemos es a los bancos de Alemania, Francia, Reino Unido y EEUU, por este orden.
¿Qué podemos deducir de estos datos?
-Que aquí el mayor problema son los bancos y las empresas.
Y para acabar, otra reflexión:
El PP ha ganado las elecciones por mayoría absoluta, pero esto no es más que otro eufemismo. El dato importante es que ha obtenido un 30% de apoyo de la población, pero que no lo ha recibido del 70% restante que, o se lo ha dado a otros partidos o se ha abstenido. La abstención es en su mayoría desconfianza, asco, rechazo desesperado; sólo en un pequeño porcentaje significa desidia o desinterés.
lunes, 14 de noviembre de 2011
RELEER A FERNANDO PESSOA
Llega el invierno, con sus brumas y lluvias y cielos grises. Es buen momento para releer a Fernando Pessoa. Mucho mejor en su lengua. Medito alguno de sus versos, que son pensamiento concentrado, paradoja sutil, suave deslumbramiento.
Grande sossego de já nâo haver seguer de que ter sossego!
Liberarse de todos los “tener que”. Ser sin tener que ser. Actuar y dejar que el presente sea como es. No preocuparse ni de estar preocupado.
Há sem dúvida quem ame o infinito,
Há sem dúvida quem deseje o impossível,
Há sem dúvida quem nâo queira nada.
Três tipos de idealistas, e eu nenhum deles:
Porque eu amo infinitamente o infinito,
Porque eu desejo impossivelmente o possível,
Porque quero tudo, ou um pouco mais, se puder ser,
Ou até se nâo puder ser.
Amar todo infinitamente, desearlo y quererlo todo, incluso lo imposíble. No poner límite a los impulsos de la vida. El idealismo está en el centro mismo de la vida.
Tenho eu a inconsciência profunda de todas as coisas naturais,
Pois, por mais consciência que tenha, tudo é inconsciência
Existir é ser inconsciente
Vi sempre o mundo independentemente de mim
Desde el momento en que me pregunto por qué existe algo (la luz, la piedra, el árbol...) yo me separo del mundo, hago una pregunta que no tiene ningún sentido para el mundo, porque existir no tiene nada que ver con por qué o para qué existir. Son preguntas ajenas a la existencia del mundo. Son preguntas que sólo me hago yo. Y me las hago porque tengo conciencia. Porque veo y sé que veo, palpo y sé que palpo, oigo y sé que oigo. Porque percibo que las cosas son y dejan de ser.
Pero las cosas, el mundo, existen sin más, sin conciencia. Lo único verdaderamente extraño del mundo que percibo y conozco soy yo. O mejor, mi conciencia, eso que hace que me dé cuenta de la existencia del mundo. También, que me dé cuenta de mi propia existencia y de la existencia de mi propia conciencia.
Entre la conciencia y el mundo hay un abismo insondable. De aquí nace mi angustia. La angustia de ser consciente y que el mundo, sin embargo, me sea ajeno, impenetrable. ¿Y si el mundo también sufriera la angutia de no ser consciente, de no darse cuenta de su propia existencia? ¿Y si lo que moviera al universo fuera el intento de llegar a ser consciente de sí mismo?
viernes, 4 de noviembre de 2011
UNA HISTORIA DE 1990
Revisando uno de mis antiguos cuadernos encontré esta breve historia que lleva la fecha de 17 de noviembre de 1990:
Me cuenta que siendo niña, un día se puso a buscar a su madre por toda la casa y no la encontró. Preguntó por ella y le dijeron que no vendría. No lo creyó, y se puso a esperarla a la puerta de la casa. Se quedó allí mucho tiempo, sentada en el suelo. Nadie podía hacer que entrara en la casa. Llegó la noche y continuó allí, esperándola, hasta que se durmió. Volvió a preguntar por su madre al día siguiente y le contestaron lo mismo. Ella tampoco les creyó y volvió a sentarse a la puerta de la casa a esperarla. Y se durmió de nuevo y pasó allí toda la noche. Al día siguiente volvió a hacer lo mismo, y al siguiente, y al siguiente, así hasta que se convenció de que no volvería. Al cabo de un mes, su madre volvió del manicomio. No reconocía a sus hijos, a ninguno de sus cinco hijos. Entretanto, su padre tampoco aparecía casi nunca por casa. “Andaba borracho con alguna de sus queridas vete tú a saber por dónde”, me explicó.
Recuerdo ahora a esa niña, la imagino en la puerta sentada, acurrucada como un pajarillo, obstinada y enfurecida, conteniendo las lágrimas, aprendiendo a sufrir la ausencia, la pérdida real y simbólica de la madre, preguntándose por el orden y el sentido del mundo, incapaz de encontrar una respuesta. ¿Quién, de niño, no recuerda haber esperado inútilmente algo? La veo a ella, aunque no la conocí de niña, pues cuando me contó esta historia ya no era joven, aunque conservaba las facciones de niña. Tenía dos hijos y era profesora de la Universidad, como lo había sido su padre. En contra de lo que podríamos suponer, provenía de una familia acomodada. La miseria humana y moral no es patrimonio de los pobres, por más que nos guste imaginarla siempre, lejos de nosotros, en ambientes degradados. Pues no, a veces está a la puerta de nuestra casa, incluso dentro.
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