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lunes, 4 de febrero de 2008

¿CASI MIL VISITANTES EN UN DÍA?

(Foto: Santiago Trancón)
Dí a la luz de la Red este bloc a media tarde del pasado dos de febrero. Hoy, día cuatro, a las diez de la mañana, compruebo que hay más de novecientas entradas registradas. ¿Qué significa esto?, me pregunto. Pues no lo sé, me respondo. Supongo, en primer y fundamental lugar, que la curiosidad es uno de los motores de este invento cibernético -casi telepático- al que llamamos internet, palabra que me desconcierta, porque transforma el término "interno", que nos lleva despacio hacia adentro, con un sufijo raro, no de nuestra lengua, que nos lanza hacia afuera. Veo yo en esta analogía morfológica la esencia de este invento: algo que puede llevarnos hacia adentro o lanzarnos hacia afuera. Encontrar el equilibrio de estos dos impulsos, esto es lo difícil. Porque ante tanta información hay que adquirir mucha agilidad, olfato, agudeza de todos los sentidos, para no perder el tiempo viendo tonterías, navegando a la deriva. Descubrir lo que de verdad nos gusta y nos hace pensar, nos da fuerza y vida, no simplemente nos llena la cabeza de basura. Y la basura mental es la más peligrosa. Y basura no es sólo lo que es basura de por sí, sino todo aquello que de verdad no nos interesa y a lo que dedicamos nuestra atención, simplemente llevados por la inercia o la simple atracción de la pantalla de nuestro ordenador. El ordenador, sin necesidad de madarnos nada, ordena nuestra cabeza, desordenándola.

Bueno, pues quiero pensar que este bloc no contribuya a todo eso que critico. La curiosidad, sí, es algo bueno, siempre que no se fagocite y retroalimente a sí misma. Y la técnica, por supuesto. Una técnica a la que debe orientar y dominar el logos para convertirse en tecno-logía, y no como hoy ocurre con frecuencia, en que una técnica sin pensamiento, sin justificación, separada de los verdaderos deseos y necesidades, se nos impone poniéndonos a su servicio. No soy ni tecnofóbico ni tecnólatra. El equilibrio, la armonía: yo ordeno, yo soy quien pongo orden en mi vida. Para ello hay que tener control y pasíón a un tiempo. Impulsos contrarios, pero complementarios y absolutamente necesarios. Me apasiona el mundo, pero soy yo quien controla mi vida. Sea.
¡Y mil gracias a los visitantes!

(P.D. Creo que cualquiera puede pulsar el icono de final del bloc y comprobar las estadísticas de visitas. Un poco complicado, pero igual a alguno le interesa).
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